William Kamkwamba es el niño africano que atrapa el viento y lo convierte en energía eléctrica.
Era un adolecente que decidió contruir molinos de viento para generear electricidad en su aldea en Malawi (uno de los países más pobres del mundo). Lo más fascinante de esta historia es que al no tener recursos ni dinero suficiente fue llevó a cabo su proyecto con desechos que encontraba en las diferentes aldeas de la zona, entre ellos partes de una bicicleta, una helice de radiador de un tractor, etc